Cuba: La Perla De Las Antillas

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Escolapios De Guanabacoa

Los Escolapios De Guanabacoa







Dibujo del conjunto arquitectónico
de los Escolapios
realizado en las primeras décadas del XX




Claustro antiguo del colegio






Galería superior





Claustro añadido al colegio
en el siglo XIX




Artesonado
El Convento se caracteriza
por la presencia mudejar
en la carpìntería





1857-2007
150 años de los Escolapios en Cuba

por Pedro A. Herrera López

San José de Calasanz.
San José de Calasanz.
La Orden de las Escuelas Pías está de fiesta. Dos acontecimientos de singular importancia se unen: el primero, los 150 años de su primera fundación en Cuba justo en el mes de noviembre y el segundo, de carácter universal, la conmemoración de los 450 años del nacimiento de san José de Calasanz (1558), fundador de las primeras escuelas populares gratuitas para niños, a las que él tituló Escuelas Pías, con el lema “Piedad y Letras”.

En esta reseña sólo vamos a presentar a nuestros lectores el establecimiento en Cuba del primer colegio escolapio en 1857, pues antes el Gobierno español sólo autorizaba en sus dominios de América a las órdenes de frailes misioneros y la fundación de algunos colegios de enseñanza superior y universidades.

El siglo xix fue en España una época de revoluciones. Entre ellas se pueden contar la invasión napoleónica por las tropas francesas, las Cortes de Cádiz, el reinado de Fernando VII y a su muerte las guerras carlistas; la exclaustración y confiscación de los bienes de las órdenes religiosas,
que se aplicó en Cuba en 1841, en la que el Gobierno se adueñó de todos los conventos de varones. En 1843 tuvo la nación un poco de tranquilidad al ser declarada mayor de edad y por lo tanto reina de España, la hija de Fernando VII Isabel II, aunque no cesaron las guerras carlistas. En un nuevo Concordato del Gobierno español con la Santa Sede en 1852, pero preservando todos los privilegios del Real Patronato, la reina, por medio de cinco reales cédulas, autorizaba el establecimiento en Cuba de las Hermanas de la Caridad de san Vicente de Paúl, de los Padres de la Misión o paúles, de los Padres de la Compañía de Jesús o jesuitas, de los Frailes de san Francisco o franciscanos y la fundación de dos colegios de las Escuelas Pías. Lo más interesante de la fundación de estos colegios es que respondió a una petición hecha personalmente a la reina por el arzobispo de Santiago de Cuba, Antonio María Claret, quien al visitar el colegio de los escolapios de Barcelona quedó gratamente impresionado por el orden y la enseñanza que allí se daba y prometió al superior de los escolapios de España, el M.R.P. Jacinto Feliú solicitar a la reina el permiso para fundar colegios semejantes en Cuba, adonde ella lo había destinado. Y así lo cumplió. La fundación de Cuba se convirtió de hecho en la primera también de América.1 Mas no sólo conmemoramos la llegada a Cuba de los
Imagen de Nuestra Señora del Sagrado Corazón de Jesús en el interior del templo de los Escolapios en Guanabacoa.
Imagen de Nuestra Señora del Sagrado Corazón de Jesús en el interior del templo de los Escolapios en Guanabacoa.
Padres Escolapios sino la inauguración en Guanabacoa de la primera “Escuela Normal para Maestros”, en noviembre de 1857, que constituye el hecho principal en la historia de la Pedagogía en Cuba, pues era lo que ahora llamamos “Escuelas Formadoras de Maestros”.

Hablar de la Escuela Normal, de la que ya se ha escrito bastante, nos llevaría demasiado espacio para dejarnos hacer una reseña de los 150 años de la Orden Escolapia en nuestra patria.

La Escuela Normal se inauguró el 19 de noviembre, día del onomástico de la reina, en un solemne acto presidido por el obispo de La Habana, monseñor Francisco Fleix y Soláns, quien a su vez tenía la representación del capitán general don José Gutiérrez de la Concha, que fue el promotor de la Normal, el Superior de los escolapios, R.P. Bernardo Collazo, natural de La Habana, el Ayuntamiento en pleno de Guanabacoa, el Rector de la Universidad, numerosas autoridades científicas y literarias y los primeros 14 escolapios venidos de toda España para las fundaciones de Guanabacoa y de Puerto Príncipe, ahora la ciudad de Camagüey, cuyo colegio se abrió el 3 de mayo de 1858. Para establecer ambos colegios, el Gobierno colonial les entregó los conventos que fueron de frailes franciscanos en dichas poblaciones, en cuyo poder estaban desde la exclaustración de 1841.

Los alumnos de la Escuela Normal eran becados por los ayuntamientos de la Isla con la obligación de que al graduarse desempeñaran el magisterio en las escuelas del municipio por el cual habían sido becados.

Diez años después, en junio de 1868, la Escuela Normal cesó en su enseñanza de maestros pues la mayor parte de los ayuntamientos no enviaban más becados ni pagaban lo que debían. Los superiores determinaron abrir para el nuevo curso el colegio de Guanabacoa como se autorizaba en la real cédula de fundación y se enseñaba en el de Camagüey. En los años que funcionó la Normal se graduaron 135 maestros, cuyos títulos fueron reconocidos por el Gobierno Interventor de los Estados Unidos y por el Gobierno cubano en 1904 para ocupar cargos en Educación.

Estos dos colegios escolapios adquirieron gran fama por sus métodos de enseñanza, pero se vieron imposibilitados de abrir nuevos colegios hasta que cesó el Gobierno colonial en Cuba.
En 1904 se abre en La Habana para el curso académico de ese año el primer colegio después de proclamada la República. Se inauguraba entonces como sucursal de los Escolapios de Guanabacoa con la advocación del fundador de la Orden, san José de Calasanz, aunque fue más conocido con el nombre de san Rafael, por la calle en que se encontraba esquina a la de Manrique, del que escribimos sobre su fundación y desarrollo un artículo que fue publicado en Palabra Nueva, (octubre 2004, No. 134) con el título “Dos centenarios de la enseñanza católica en Cuba”.

En 1910 tienen lugar las fundaciones de tres colegios: el del Cerro (1910-1919), de breve existencia pero con la gloria de tener por alumno a quien después fuera el obispo monseñor Alfredo Müller. El de Cárdenas, provincia de Matanzas, de poca duración también pues hubo de cerrarse en 1934.

La otra fundación de ese año fue el colegio de la ciudad de Pinar del Río y que perduró hasta la nacionalización de las escuelas en 1961. 
Fachada principal del templo de los Escolapios en Guanabacoa.
Fachada principal del templo de los Escolapios en Guanabacoa.

La última fundación de los escolapios fue en el barrio capitalino de La Víbora en 1930. Años más tarde, en 1952, y demolidas las casas donde se instaló el colegio inicial, se construyó un edificio de nueva plantas que llevó por nombre Nuestra Señora de Fátima. 

Resulta imposible enumerar los antiguos alumnos que han sobresalido en todos los ámbitos de la vida nacional, desde los que lucharon o murieron en la Guerra de Independencia (ver Palabra Nueva, marzo de 2002, No. 106) hasta médicos, abogados, pedagogos, literatos, profesores, arquitectos, ingenieros, músicos, políticos, sacerdotes… Y de éstos se cuentan cuatro obispos, monseñor Pedro González Estrada, primer obispo cubano de La Habana, antiguo alumno de los Escolapios de Guanabacoa; Su Eminencia monseñor Manuel Arteaga y Betancourt, arzobispo de La Habana y el primer cardenal cubano, quien fuera alumno del colegio de Camagüey; monseñor Alfredo Müller San Martín, primero fue obispo auxiliar de La Habana y después obispo de Cienfuegos; y monseñor Jorge E. Serpa y Pérez, otro antiguo alumno del colegio de Guanabacoa y hoy obispo de Pinar del Río.

Con la nacionalización y confiscación de las escuelas privadas por el gobierno revolucionario en mayo de 1961, sólo han quedado como iglesias abiertas al culto católico el gran templo gótico de Camagüey, la capilla del colegio pinareño y la iglesia del colegio de Guanabacoa, atendido este último por los padres escolapios que residen en el edificio anexo al templo, construido en 1956 para noviciado.
Escolapios de Guanabacoa al paso de la Tutelar.
Escolapios de Guanabacoa al paso de la Tutelar.
Después de la nacionalización de las escuelas y la expulsión de Cuba de más de 200 sacerdotes sólo quedaron cinco sacerdotes españoles, los padres Ramón Clapers, Jaime Manich, Ramón Marimón, Miguel Magri Barrera y Joaquín Hereu y los cubanos Pastor González, Julio González y Antonio María Entralgo, quien también fue expulsado. Después, durante estos 45 años, han podido venir a Cuba a ayudar en la misión escolapia algunos padres españoles y mejicanos, trabajando con el pueblo cubano por la gloria de Dios y el bien de las almas. Para ello han ejercido su apostolado sacerdotal y escolapio en numerosas parroquias y capillas, destacándose la parroquia de San Judas y San Nicolás en La Habana desde el mismo año 1961, las de Camagüey, las de Guantánamo hasta 1978 y últimamente en el pueblo de Guanajay desde el 2001.

Vamos a resumir lo dicho en cuanto a la labor realizada y la que se hace en estos años en que no han podido tener colegios. Han colaborado con los arzobispados de Santiago de Cuba, el de San Cristóbal de La Habana, con el actual de Camagüey y con el obispado de Pinar del Río. Han dado clases en los seminarios San Basilio, San Carlos y San Ambrosio, y en el Instituto María Reina. Han sido miembros del Tribunal Eclesiástico del Arzobispado habanero y de la Conferencia Cubana de Religiosos (Concur).

Adjunto a estas actividades propias de la pastoral, en cada una de estas tres casas, Guanabacoa, San Nicolás y Guanajay, han podido realizar otras, como la asistencia a necesidades de la salud. En Guanabacoa se desarrollaron dos proyectos, uno de ayuda a ancianos y otro a niños con enfermedades crónicas. Actualmente en esta casa y en la parroquia de san Nicolás se les da un espacio a “Alcohólicos Anónimos” y en esta segunda también a “Neuróticos Anónimos”. En Guanajay han abierto un comedor para ancianos. Además se ha podido desarrollar un programa de actividades pedagógicas que incluye cursos de computación, inglés, biblioteca pública y Esplai de verano (talleres y actividades para niños y adolescentes). En los Escolapios de Guanabacoa se desarrollan también escuela de adultos, diplomatura en Humanidades, cursos de animadores de tiempo libre y de repaso escolar, ludoteca infantil (círculo para niños de tres a cinco años), Esplai de los sábados y taller de corte y costura. En Guanajay se ha organizado un grupo de escultismo.

Logo en conmemoración 
de los 150 años de los Escolapios en Cuba

Hemos trazado una breve mirada sobre la labor de los Padres Escolapios en Cuba durante 150 años en su doble carisma de sacerdotes y de maestros: “Piedad y Letras”. En este jubileo calasancio reciban nuestro más sincero y modesto homenaje. 

Nota:
1. Las Escuelas Pías se han establecido en cuatro continentes y en América en 17 naciones. Ellas son: Argentina, Bolivia, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, El Salvador, Estados Unidos de América, Guatemala, Méjico, Nicaragua, Puerto Rico, República Dominicana y Venezuela.